Hablamos del tamaño porque cada cifra representa una decisión: cuánto invertimos en bienestar animal, cuánta tierra cultivamos nosotros mismos, cuántas familias dependen de que hagamos bien nuestro trabajo cada día.
repartidas entre nuestras cuatro líneas: ecológica, campera, suelo y convencional, cada una con su propio estándar de bienestar.
con trazabilidad completa desde la nave hasta el envase.
Campos de cebada y trigo que se transforman en pienso en nuestra propia fábrica, con capacidad de 50 toneladas a la hora.
Un reconocimiento que no buscamos pero que nos define
Decir que cuidamos la calidad es fácil. Por eso preferimos que lo digan quienes nos auditan: Granja San Miguel cuenta con todas las certificaciones exigidas en el sector de la avicultura de puesta — la certificación en Bienestar Animal Welfair de AENOR (homologada por IRTA y NEIKER), IFS Food, Applus y Bureau Veritas. Cada una de ellas revisa una parte distinta de lo que hacemos: desde cómo viven nuestras gallinas hasta cómo llega el huevo a tu mesa.
Más de 150 familias en el entorno rural de Aragón forman parte del día a día de Granja San Miguel. Creemos en el valor de generar oportunidades allí donde estamos, y ese compromiso con nuestras raíces también se traduce en cómo apoyamos a nuestra gente fuera del trabajo: patrocinamos al C.D. Reino de Aragón, acompañamos a la Jamón Bike, y estamos junto a los deportistas que se atreven con la Titan Desert. Porque el mismo esfuerzo y la misma constancia que ponemos en el campo, la reconocemos en quien se exige a sí mismo en cualquier otro terreno.